El catálogo de actuaciones estandarizadas del Sistema de Certificados de Ahorro Energético (CAE) recoge, en forma de fichas técnicas, las actuaciones cuyo ahorro puede calcularse de forma estandarizada: iluminación, climatización, aislamiento, motores, refrigeración, movilidad y procesos industriales, entre otras.
Para un instalador, una ingeniería o una empresa, entender la ficha aplicable es la diferencia entre un expediente ágil y uno que se retrasa o se rechaza. Esta guía resume cómo se estructuran las fichas y qué evidencias conviene preparar en las familias más habituales.
1. Identifica la ficha aplicable
Cada ficha técnica del catálogo define la actuación, el ámbito de aplicación y las condiciones que deben cumplirse. Elegir bien la ficha es el primer filtro de elegibilidad.
2. Comprueba los requisitos mínimos
Las fichas establecen requisitos sobre el equipo nuevo (eficiencia, certificación), sobre la situación de partida y, en algunos casos, sobre plazos y fechas clave como el primer compromiso firme.
3. Reúne las evidencias desde el inicio
La mayoría de expedientes fallan por documentación incompleta: fotografías del equipo anterior, placas de características, facturas y justificantes de pago deben recopilarse antes y durante la actuación.
4. Calcula el ahorro según la metodología de la ficha
Cada ficha define la fórmula o los parámetros de cálculo (potencias, horas, rendimientos). El resultado, en kWh de ahorro anual, es la base del Certificado de Ahorro Energético.